21 nov. 2010

15 comentarios:

Efraím dijo...

CAMBIO DE PARADIGMA

Pau, maginate que la luz que entra por el hueco y la barranquita pedregosa no es eso, sino que es un dolmen iridiscente que conecta el milenario misterio telúrico con el cosmos, en un mágico bostezo galáctico de interrelación.
Yo primero ví un obelisquito, que el hombre miraba, cavilándose que en tal maridaje del emerger de la tierra y el cosmos, se ceñía el secreto de su material existencia, producto inacabado pero final, del ¡Pum! inicial. Y el fulgor de lo numinoso hipnotizando al sujeto, reflexionándose hecho con los ladrillos del horno de tal ¡Pum! inicial.

Acaso tú, Oh!, ¡Picaro de los sortilegios visuales! ya has transitado el barranco pedregoso, y escalado también la prominencia pétrea, aventurando saudades en pródiga exploración.

Pasé por aquí a dejarte
Oh, gran encantador!
los guijarros perceptuales que introduje en mi guaje,
al ingresar en el mundo
de esta penumbrosa y visual composición.

Sigmundo dijo...

Muy fálico eso que ha interpretado..., mmmnnn.

pau dijo...

Gracias, etéreo amigo, por tus versos e inspiración.
No he cifrado aún los sentidos que mi imaginación lee en la imagen, ni lo más obvio alcanza a condensarse en palabras que no sean Utero.

Sigmundo dijo...

Uno da y le propone al otro una interpretación fálica y el otro confiesa interpretar un Utero.
¡Qué dueto tan interesante que hacen ustedes!
Y, qué picardía, el primer intérprete manifestó un cavilar sobre los orígenes ("su material existencia") por parte del hombrecillo frente al "dolmen" (el falo en realidad de verdad, su represión le impide decirlo) o dentro del Utero según el segundo.
Me sumo a felicitarles por la prodigalidad vitalista, creadora de vida, implicada en la cópula de lo denotado por sendas interpretaciones, falo y Utero.

Les mando un saludo a ambos, especialmente al segundo.

Pol Navjlá-Vic dijo...

Sigmundo, como decían las abuelitas devenidas en sabias, "todo depende del cristal con que se mire". O como decía un griego, "el ser humano es la medida de todas las cosas", y él o ella es quien decide qué es lo que ve o no ve.

Que sea un falo o que sea un útero es una de la miríada de posibilidades expresivas, perceptivas y hermenéuticas, y querer generar un determinado discurso para pretender enmarcar dentro de él a cada sujeto expresivo, perceptivo, hermeneuta y parlante, no es más que una estrategia de poder.

Asimismo, ese ¨plus¨ que pretenden dar los creativos sanateros como tú, no es más que el ardid esencial con el que se encaraman en sus tarimas docentes para lanzar las redes de sus marañas políticas enmascaradas del "saber" y ese mito que ya estamos cuarteando, de la objetividad. Objetividad que, al decir de Humberto, es un argumento para someter.
Tenemos allí entonces, lo más rancio de la ambición autoritaria de ejercer el poder a través del sometimiento del prójimo reclamando su obediencia a la interpretación que quien sea desde su tarima sancione.

Nosotros postulamos la necesidad de operar en redes, trasegando la enorme riqueza de las múltiples observaciones que distintos observadores podrán proveer de lo que consideren ser su experiencia.

Las reglas de estructuración perceptiva y las regularidades fisiológicas con las cuales los sujetos hacemos sentido, no dependen Sigmundo, de comprensiones pro-forma formateadas por su traqueteado, traído y llevado mito, peor aún que el de la objetividad, que tiene más de 2.500 años...

Los modos de operar efectivamente en el mundo depende de la jerarquización de lo que nuestro amable y gran pensador, Gregory Bateson señalara como un potencial a aprovechar: la abducción.
Podremos de ese modo, tal vez con ciertos trasiegos de montaña rusa, acumular un ingente montón de "datos" y experiencias humanas que nos permitan operar significativamente con un enriquecimiento sinérgico producto de una suerte de fertilización cruzada obtenida de la conjunción de conocimientos provenientes de diferentes dominios de experiencia.

Sigmundo dijo...

Pol, calma, calma, inudablemente te hace falta un poco de diván...

Me acusas de sanatero y de recipiendario y a la vez promotor de una tradición autoritaria.

¿Cómo he de contestarte?
No podrás deshacerte, Pol, de la demanda de tus raíces, quién sabe si no más ancestrales aún que los 2.500 años con los que graciosamente, me "quieres correr con la vaina".

Tú tienes el Edipo no resuelto.
Y parte de las consecuencias es esa explosiva matriz retórica llena de huecos en los cuales cada uno pueda colocar sus caprichos, a la zaga de perseguir con cada vez más alocado frenesí, los faroleros titilares originados simplemente en el Principio del Placer.

Me temo que eres un demagogo, Pol.
Un epígono, que aunque muy fértil, alcahuete y pasado de moda de la estudiantina del Mayo francés: "¡La imaginación al poder!",
y "¡A Pol Navjlá-Vic le compraremos los libros! ¡Y Pol Navjlá-Vic hipnotizará nuestro ser!"

La contra que me has hecho no dejará de ser resarcida: eres dueño de lo que callas, pero esclavo de lo que dices.

Pol Navjlá-Vic dijo...

Sigmundo, yo estoy jugando naipes con Gregory, no veo ningún resarcimiento que haya pagado,
sino que tuve y tengo un enorme placer por la contra que te he hecho, prácticamente sin siquiera mencionarte...
¡"Sangrhas porh la herhida"!, considero que tu "Shhhó" es más grande aún que tu "SuperShhhó", para usar tu interpretación, arrogante vienés.

Y "sangrhas proh la herhida" porque ¡"lo que mata es la indiferencia"!, y sin mencionarte he insertado un montón de cuñas que fueron destartalando tu sistema haciéndolo caer por su propio peso, el Moloch de las asociaciones encadenadas a TU capricho está definitivamente por morir, aunque, tu "pulsión de muerte" (que no es más que El arte de amargarse la vida ©) todavía tiene entretenidos a muchos en los laberintos trágicos de lo que bien visto, no es más, Sigmundo que una comedia...

Sigmundo dijo...

Pol, eres ácido pero no eres sabio. El viaje no te ha servido tampoco.
El hombre que está mirando ese agujero vaginal adentro del útero está atrapado bajo (dentro) el yugo del Edipo en ese útero.

Fíjate, simplón tejedor de transformas de diferencias, que el sujeto está parado en una suerte de penacho en la cabeza del perfil de una efigie... femenina, de suave nariz respingada. Todo su asentamiento (efigie) y su protección (Utero) dependen de lo femenino.
Sin embargo, lucha, se colige, por "romper el cordón".
El sujeto observa esa salida, por donde hace muchos años una entrada dió lugar a su comienzo. Y quiere dejar el recinto.

Sendas interpretaciones de Efraím y Pau no son más que un caso de lo que tan claramente señalé en gran cantidad de casos diseminados a lo largo de mi extensa, generosa, preclara, y revolucionaria obra: es un caso de condensación.

Quien dice Útero viendo (si lo vé) un orificio iluminado hacia el exterior, implica vagina, que en la imagen y en la condensación de interpretaciones se transforma en El Falo.
Y, es del saber natural, de tal condensación resulta La Vida, que como ya dejé dicho, es un largo camino hacia la Muerte.

Yán Bodriyárd dijo...

El Falo, sí, sí, algo de eso hay, algo de eso hay!
Mucho de eso hay!
Pero más aún que eso, lo real es que no salimos de la simulación y el simulacro.

Esas cosas simulan lo que dicen sus hermeneutas y recoge Sigmundo, y los hermeneutas simulan un acuerdo, que el espíritu pese a todo clásico de Sigmundo aplaude con su amable y procelosa costumbre de explicar todo con parsimonia.

Pero es claro lo demás, y es el acuerdo fundamental de Sigmundo, si bien todo deviene lo otro en su negativo, en la presencia de una ausencia que se insinúa en la seducción de lo que jamás llega del todo a decirse.
Dando lugar con ello a la crecientemente acelerada dinámica de lo simbólico, expresión fugaz de la Nada que simula un Ser que no existe

René G. dijo...

¡Sigmundo!, ¡Mira lo que has hecho!, Comenzaste siendo uno de "los maestros de la sospecha",
¡Pero has sido terriblemente aventajado por tus alumnos o por tus objetores!

Voilá!

pau dijo...

Hello! (heló,heló),... ¿is there anybody out there?

Rómulo Berrutti dijo...

¡¡¡Qué viñetas más deliciosas...!!!

La Vaca Aurora dijo...

Estaba yo navegando,
Cantando (soy parladora)
Me gusta comer el pasto
Me llamo ¡La Vaca Aurora!

Leyendo veo a dos sabios
Lenguaje ametralladora,
Se cambian sendos disparos
Yo no les daría ¡Ni la hora!

Fresquito está a la mañana
Y a la tarde me da modorra
El sol es que me acalora
¡Que simples que son las cosas!

Si sedienta yo tomo agua
Si cansada me echo de panza
Si hambrienta, hay verde en la pampa
Y comida ´sta decir basta
Y ¡Que simples que son las cosas!

Si con sueño me echo una siesta
Si aburrida muevo caderas
Si tierna veo a mi ternera
Y si me enojo grito cual yegua
Y ¡Que simples que son las cosas!

De mis ubres les doy la leche
Pero ellos juegan con la Pandora
Jugueteando a abrirle la Caja
Tengan cuidado que es peligrosa

Al caminito y su pedregullo
Besan mis cascos con mis pasuchos
Oigo el ruidito como un susurro
Los pajaritos y somorgujos

Lo delicioso no son “viñetas”
Aunque lo digan ciertos berretas
Sino los pastos que me alimentan
Para que expriman luego ¡mis tetas!

pau dijo...

Gracias a todos por su atenta visita.

Hombre de Fe (de Errata) dijo...

Donde dice "dolmen", léase "menhir"